No somos solo un hospedaje, somos un destino. Desde 2006 creemos que viajar no es solo salir de la ciudad: es reconectar con la naturaleza, con quienes amas y contigo mismo.
Con una misión clara: ofrecer experiencias accesibles con esencia, pero con detalles que marcan la diferencia. Desde 2006 abrimos nuestras puertas en el valle de Lurín, cerca de Antioquía, para recibir a quienes buscan algo más que un lugar para dormir.
Cada sede tiene identidad propia. Nuestra Hacienda es tradición, amplitud y descanso familiar. Nuestro Glamping es libertad, naturaleza y una experiencia diferente bajo el cielo abierto. Ambos creados para quienes trabajan duro durante la semana y merecen momentos especiales sin viajar lejos.
Abrimos nuestras primeras puertas en Balconcillo de Las Palmas, KM 43.5 de la carretera a Huarochirí. Un espacio de 4,500 m² pensado para familias que buscan escapar de la rutina.
Ampliamos las instalaciones con nuevas habitaciones, piscina y restaurante. La Hacienda se convierte en un referente de escapadas familiares cerca de Lima.
Comenzamos a recibir retiros espirituales, campamentos y eventos corporativos. Nuestro enfoque se amplía hacia experiencias con propósito para grupos de 50+ personas.
Inauguramos nuestra segunda sede: 7,700 m² de naturaleza con carpas de lujo, piscina panorámica y fogatas bajo las estrellas, a 2 minutos de la plaza de Antioquía.
Con planes de crecimiento hacia nuevos destinos, seguimos comprometidos con nuestra esencia: ofrecer espacios donde los recuerdos comienzan.
Cada huésped es parte de nuestra familia. Recibimos con calidez genuina y atención desde el primer momento.
No seguimos guiones. Escuchamos, nos adaptamos y creamos experiencias únicas para cada persona.
Espacios diseñados para desconectar del ruido urbano y reconectar con los paisajes del valle de Lurín.
Desde 2006 no hemos dejado de evolucionar. Cada año mejoramos, ampliamos y renovamos nuestro compromiso.
Detrás de cada experiencia en QPÑ hay un equipo apasionado que entiende que la verdadera hospitalidad va más allá de un servicio: es una forma de ser.
Son anfitriones locales que conocen cada rincón de nuestras sedes y comparten su conocimiento del valle, sus tradiciones y su calidez con cada huésped.
El espacio donde tus recuerdos comienzan. Escríbenos por WhatsApp y reserva en minutos, con atención personalizada de lunes a sábado.